El partido decisivo entre Bosnia-Herzegovina e Italia, que otorgará un boleto al Mundial, llega precedido por una polémica que elevó la tensión. Un video que muestra a algunos futbolistas italianos celebrando la clasificación bosnia en la semifinal fue interpretado como una falta de respeto, provocando una reacción inmediata desde el país balcánico y forzando a la Federación Italiana a salir a dar explicaciones.
El origen de la controversia
Tras vencer a Irlanda del Norte, varios jugadores de la ‘Azzurra’, entre ellos Federico Dimarco, siguieron desde el vestuario la definición por penales entre Bosnia y Gales. Las imágenes de sus festejos al confirmarse el triunfo bosnio se viralizaron rápidamente. Desde Bosnia se interpretó que Italia celebraba por tener un rival supuestamente más accesible en la final, dado que el combinado bosnio ocupa un puesto más bajo en el ranking FIFA.
Disculpas públicas y malestar
La cuenta oficial de fútbol bosnio en redes sociales calificó el hecho de «falta de respeto y arrogancia», prometiendo tenerlo en cuenta para el partido en Zenica. Ante la escalada, Dimarco ofreció una conferencia de prensa no programada para aclarar su posición. «Mi celebración fue una reacción instintiva. Nunca quise faltar al respeto a Bosnia ni a los bosnios», declaró el lateral del Inter, quien además se mostró molesto por haber sido filmado en un contexto privado.
Un partido con mucho en juego
Italia busca regresar a un Mundial después de 12 años, tras quedarse fuera en las últimas dos ediciones. El entrenador Gennaro Gattusso sabe que su equipo carga con el peso de esos fracasos recientes. Por su parte, Bosnia intenta clasificar por segunda vez en su historia, luego de su participación en Brasil 2014, y confía en su experiencia y en la veteranía de su capitán, Edin Dzeko.
Clima caliente en Zenica
El encuentro se disputará en el estadio Bilino Polje de Zenica, un recinto pequeño de los años 70 con las tribunas muy cerca del campo, lo que garantiza una atmósfera intensa. Dimarco ya anticipó que esperan «un clima caliente». Pese a la polémica, el jugador italiano reveló que mantuvo un contacto cordial con Dzeko, su excompañero en el Inter, intercambiando mensajes de respeto tras la semifinal.
El partido promete ser un duelo de alta tensión, donde lo deportivo y lo emocional se entrelazarán desde el pitido inicial. Italia deberá lidiar no solo con un rival motivado, sino también con los fantasmas de sus recientes decepciones en instancias similares.
