En medio de una tormenta política, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, busca estabilizar su posición tras una seguidilla de cuestionamientos públicos. Las dudas se centran en viajes oficiales, el uso de aviones privados y omisiones en sus declaraciones juradas de bienes, hechos que están siendo investigados por la Justicia federal.
El origen de la controversia
El punto de partida fue la confirmación de que la esposa de Adorni, Bettina Angeletti, lo acompañó en una misión oficial a Nueva York hace tres semanas. Para justificar la presencia de su cónyuge, el vocero presidencial utilizó el término «deslomar», argumentando que era un apoyo personal. Sin embargo, este episodio abrió la puerta a nuevas indagaciones.
Poco después, se filtró información sobre un viaje familiar a Punta del Este durante el carnaval, realizado en un avión privado. Inicialmente, Adorni sostuvo que se trataba de un asunto privado y prometió exhibir las facturas. No obstante, las versiones sobre quién financió el vuelo se tornaron contradictorias.
La investigación judicial avanza
El juez federal Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita tomaron declaración al broker aéreo que gestionó el regreso de la familia desde Uruguay. Según su testimonio, los pagos fueron realizados por el periodista Marcelo Grandio, amigo y acompañante de Adorni en el viaje de ida. La secretaria del broker corroboró la información, añadiendo que Grandio solicitó que no se emitiera factura y que el pago de 3.000 dólares se entregó en efectivo dentro de un sobre.
La investigación judicial no se limita al presunto delito de dádivas. También se abrió una causa por enriquecimiento ilícito, a raíz de inconsistencias patrimoniales.
Inconsistencias en las declaraciones juradas
El escrutinio sobre el patrimonio de Adorni y su esposa reveló omisiones significativas. A nombre de Bettina Angeletti figura una casa en un country de Exaltación de la Cruz, adquirida en 2024, que no fue declarada ante la Oficina Anticorrupción. Tampoco aparece el nuevo departamento al que la familia se mudó en el barrio de Caballito, mientras mantienen la propiedad anterior en Parque Chacabuco.
Frente a estos señalamientos, el jefe de Gabinete argumentó que todos los datos se actualizarán en su próxima declaración jurada, la cual, anticipó, registrará un «abultado aporte conyugal».
Actividad empresarial y contratos estatales
Paralelamente, se conoció que durante la gestión actual, Bettina Angeletti creó una consultora de coaching ontológico y organizacional. La empresa, identificada como +BE, ha obtenido contratos con dependencias públicas, empresas estatales y proveedores del Estado. Este crecimiento empresarial permitió que Angeletti cambiara su categoría impositiva el año pasado, pasando de monotributista a autónoma.
Explicaciones que generan más dudas
Después de un silencio que alimentó rumores sobre su posible renuncia, Adorni ofreció una conferencia de prensa el miércoles pasado. Allí, negó la posesión de una mansión en Martínez, admitió el departamento en Caballito y se quejó: «Estoy cansado de decirles que el viaje lo pagué». Sin embargo, no aclaró la omisión de la casa en el country ni explicó por qué evitó mencionar que, desde febrero, su salario se duplicó por un decreto que actualizó los sueldos de altos funcionarios.
Sus declaraciones, caracterizadas por un tono confrontativo hacia la prensa, fueron calificadas por analistas como insuficientes y, en algunos aspectos, conceptualmente confusas respecto a las obligaciones de un funcionario público. La situación mantiene en vilo al Gobierno, que esta semana mostró su apoyo público a Adorni, flanqueándolo durante anuncios oficiales, en un intento por cerrar la crisis.
