Un hombre de 44 años fue hallado muerto en la Ciudad de Buenos Aires. En la vivienda se secuestraron propofol y fentanilo, sustancias que son objeto de una investigación por desvío ilegal.
Un enfermero de 44 años, oriundo de la provincia de Entre Ríos, fue encontrado sin vida este viernes en un departamento que alquilaba en el barrio porteño de Palermo. En el lugar, los investigadores secuestraron aproximadamente 50 ampollas de propofol y fentanilo, dos potentes anestésicos de uso exclusivamente hospitalario.
El hallazgo se produjo luego de que su familia perdiera contacto con él el lunes pasado, pocos días después de que viajara a la Ciudad de Buenos Aires por motivos laborales. Según las primeras pericias, el cuerpo presentaba signos de venopunción y múltiples marcas de inyecciones en uno de sus brazos, compatibles con la administración reciente de estas sustancias.
Los fármacos encontrados en la vivienda refuerzan la hipótesis de un circuito irregular de obtención y consumo de medicamentos. De acuerdo a las primeras líneas de investigación, los peritos consideran poco probable que el hombre se haya aplicado por sí solo este tipo de drogas sin asistencia. Sin embargo, en el lugar no se detectaron elementos que indiquen que otra persona haya permanecido allí ni intentado maniobras de reanimación.
El caso se vincula con una causa más amplia que investiga la circulación ilegal de anestésicos y que ya había tomado notoriedad tras la muerte del anestesiólogo Alejandro Zalazar. En ese expediente fueron imputados el médico Hernán Boveri y la residente Delfina Lanusse por presunta administración fraudulenta de estas sustancias.
La denuncia inicial fue impulsada por el Hospital Italiano, tras detectar el faltante de ampollas de fentanilo y propofol que, según la investigación, eran desviadas para su uso en encuentros clandestinos. En el marco de la causa, que está a cargo del fiscal Lucio Herrera, Boveri negó las acusaciones y anticipó que presentará su descargo por escrito. En la misma línea declaró Lanusse, quien realizaba su residencia en anestesiología desde 2023. El médico, además, renunció a su cargo tras conocerse la muerte de Zalazar.
El expediente es llevado adelante por el juez Javier Sánchez Sarmiento, quien investiga una presunta red que facilitaba el acceso ilegal a estos sedantes. El caso del enfermero encontrado muerto en Palermo suma un nuevo capítulo a una trama que ya involucra a distintos profesionales de la salud y que continúa bajo investigación.
